Cómo medir la calidad del aire interior en tus edificios: sensores, parámetros y umbrales

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David Balcells

Para medir la calidad del aire interior (CAI) en tu oficina o edificio, instala sensores que controlen de forma continuael CO₂, la temperatura, la humedad relativa, los compuestos orgánicos volátiles (COV) y las partículas en suspensión (PM2,5 y PM10). Colócalos en las estancias ocupadas y compara las lecturas con una referencia reconocida, como la norma EN 16798-1 o la normativa nacional de ventilación. Eso es lo básico. Pero el valor real está en lo que hagas con esos datos: ajustar la ventilación, avisar a los equipos de mantenimiento y equilibrar la calidad del aire con el consumo energético.

Este artículo resume los parámetros que hay que medir, qué umbrales se aplican en Europa, cómo seleccionar y colocar los sensores, y cómo los responsables de instalaciones y de energía utilizan los datos en la práctica.

¿Qué es la calidad del aire interior y qué factores la influyen?

La calidad del aire interior describe lo limpio y saludable que es el aire dentro de un edificio para las personas que lo utilizan. Depende de los contaminantes generados en el interior (personas, materiales, productos de limpieza, equipos), de los contaminantes que entran desde el exterior y de lo bien ventilado que esté el edificio.

Calidad del aire interior (IAQ) frente a calidad ambiental interior (IEQ)

La IAQ forma parte de un concepto más amplio: la calidad ambiental interior (IEQ). La Directiva EPBD (UE) 2024/1275 define la IEQ como el resultado de una evaluación de las condiciones en el interior de un edificio que influyen en la salud y el bienestar de sus ocupantes, basándose en parámetros como la temperatura, la humedad, el nivel de ventilación y la presencia de contaminantes. La IEQ también abarca la iluminación y la acústica. La IAQ se centra en el aire en sí.

¿Qué parámetros debes medir?

La mayoría de los edificios no residenciales empiezan con cinco parámetros básicos. Añade otros en función del uso del edificio y de los riesgos conocidos.

ParámetroQué te indicaFuentes habituales
CO₂Qué tan bien está ventilada una habitación en relación con el número de personasGente respirando
TemperaturaConfort térmico, rendimiento del sistema de climatizaciónSistema de climatización, ganancia solar, ocupación
Humedad relativaConfort, riesgo de moho o aire secoClima, ventilación, ocupación
COV (que a menudo se indican como TVOC)Emisiones químicasPinturas, muebles, suelos, productos de limpieza
PM2,5 y PM10Partículas finas y gruesasTráfico exterior, impresoras, cocina, obras de construcción

Otros parámetros que hay que tener en cuenta en contextos específicos son el radón (en zonas con suelos propensos a la presencia de radón), el formaldehído, el monóxido de carbono, el ruido y los niveles de luz.

¿Por qué medir la calidad del aire interior de tus edificios para la salud y el rendimiento?

Según la Comisión Europea, pasamos de media el 90 % de nuestro tiempo dentro de edificios. La calidad del aire que respiramos afecta a varios aspectos:

La salud y el rendimiento cognitivo de los usuarios. Las estancias mal ventiladas y los altos niveles de contaminantes están relacionados con dolores de cabeza, fatiga, irritación de los ojos y las vías respiratorias, y un mayor absentismo.

Consumo energético. Encontrar el equilibrio entre la ventilación y el consumo de energía no es nada fácil. Se necesita energía para enfriar o calentar el aire del interior, pero es necesario para tu bienestar. Medir la calidad del aire interior (IAQ) te permite ventilar cuando hace falta, en lugar de hacerlo a ojo.

¿Qué dice la legislación sobre la calidad del aire en los edificios públicos?

La calidad del aire interior (IAQ) ya estaba regulada por la normativa de cada país, pero la revisión de 2024 de la EPBD incluyó disposiciones sobre la calidad del aire interior para garantizar «normas adecuadas de calidad del aire interior».

Aunque la EPBD no exige medir la calidad del aire interior en todos los edificios —lo cual sería difícil de controlar—, los nuevos edificios con consumo neto cero deben instalar medidores, y los edificios ya existentes tendrán que instalarlos cuando se renueven.

Por último, los sistemas de automatización y control de edificios, tal y como establece la EPBD, deberán supervisar los datos de calidad del aire interior, además de los energéticos.

¿Cuál es un buen nivel de CO₂ en una oficina?

Para la mayoría de las oficinas en Europa, mantenerel CO₂ por debajo de unas 1.000 a 1.200 ppm mientras las estancias están ocupadas es un objetivo operativo razonable. Un nivel inferior a 800 ppm suele indicar una buena ventilación. Estas cifras se basan en un nivel exterior de unas 400 ppm.

Hay tres puntos importantes a tener en cuenta a la hora de fijar tu propio objetivo:

  • Muchas normas expresan los límites como una diferencia por encima del nivel deCO₂ exterior, no como un valor absoluto. La norma EN 16798-1, categoría II (800 ppm por encima del nivel exterior), equivale en la práctica a unas 1.200 ppm.
  • Las normas nacionales varían. La norma española RITE (500 ppm por encima de los niveles exteriores para oficinas) es más estricta que la alemana ASR A3.6 (1.000 ppm absolutas).
  • Fíjate en las tendencias, no en lecturas aisladas. Los niveles sostenidos durante las horas en que hay gente en el local te dan más información que un pico breve al final de una reunión.

¿Qué sensores y tecnología se necesitan para controlar la calidad del aire interior?

La elección del hardware para monitorizar la calidad del aire interior (IAQ) es importante, ya que cada vez hay más opciones en el mercado y puede que no todas se adapten a tus necesidades. Lo más importante es que los sensores en cuestión se comuniquen a través de un protocolo abierto para que puedas visualizar y analizar tus datos en cualquier plataforma, como Spacewell. Aquí tienes una lista de las características que influirán en tu elección:

  • Comunicación: comunicación por cable (Modbus, LonWorks, BACnet, etc.) o comunicación inalámbrica (WiFi, Sigfox, LoRa, Zigbee, etc.).
  • Alimentación: Sensores que funcionan con pilas alcalinas, con batería recargable, con pilas o con corriente eléctrica.
  • Pantalla/Visualización: Sensores con pantalla (los usuarios pueden ver los parámetros directamente en el propio sensor) o sin pantalla (solo las personas con acceso al software de visualización pueden ver los datos). Algunos sensores también pueden tener indicadores cualitativos en forma de LED de colores.
  • Variables que hay que medir: Hasta ahora, lo más habitual era encontrar en el mercado sensores que midieran la temperatura, la humedad y el CO₂. Como ya se ha mencionado, hay otros parámetros que son clave para garantizar una buena calidad del aire, como las partículas en suspensión o los compuestos orgánicos volátiles.

Dependiendo de las características que elijas para tu proyecto, el coste del hardware y el de su instalación pueden variar mucho. Sobre todo en lo que respecta al hardware, el factor que más influye en su precio es el número de variables que hay que medir. Básicamente, cuantas más variables, más caro será el sensor, mientras que los factores que más influyen en el coste de la instalación son el protocolo de comunicación del hardware instalado y su fuente de alimentación.

Puedes consultar datos sobre temperatura, humedad, CO₂, PM2,5, PM10 y TVOC. Es una herramienta muy fácil de usar: solo tienes que seleccionar los dispositivos que quieres analizar, el periodo de visualización de los datos y, si lo necesitas, añadir un filtro de tiempo, como el horario laboral de tu oficina, y hacer clic.

Cinco formas de utilizar los datos sobre la calidad del aire interior

1. Comprueba si las habitaciones están lo suficientemente ventiladas.
Compara las lecturasde CO₂ entre plantas y habitaciones durante el horario laboral. Si una sala de reuniones supera habitualmente tu umbral mientras que en otras los niveles se mantienen bajos, eso indica un problema de ventilación o de ocupación en ese espacio. Combinarlos datos de CO₂ con los de temperatura y humedad te permite saber si las personas están a salvo y se sienten cómodas.

2. Avisa a las personas adecuadas cuando se superen los umbrales.
Configura las alertas solo para las horas en las que la sala está ocupada, por ejemplo, de lunes a viernes de 7:00 a 19:00. Cuando una sala supere el umbral, avisa al responsable de las instalaciones o al de mantenimiento. Mejor aún, crea automáticamente una orden de trabajo en tu software de mantenimiento, para que se haga un seguimiento del problema hasta que se solucione.

3. Equilibra la calidad del aire y el consumo energético.
Superpón los datos de calidad del aire interior (IAQ) con el consumo energético y la ocupación. Así podrás ver qué unidades de tratamiento de aire son más eficientes, detectar si alguna unidad está perdiendo eficiencia e identificar espacios que se ventilan a pleno rendimiento aunque estén vacíos. Aquí es donde la monitorización de la calidad del aire interior contribuye al ahorro energético en lugar de ir en su contra.

4. Resuelve problemas específicos.
Los sensores localizados te ayudan a encontrar la causa de un problema. Un pico de COV tras instalar muebles o suelos nuevos en una sala de reuniones indica que la sala necesita ventilación adicional hasta que bajen las emisiones. Las quejas sobre el confort en una sala pequeña que se calienta demasiado se pueden confirmar y solucionar ajustando el sistema de climatización.

5. Comparte información sobre la calidad del aire con los ocupantes.
Muestra las condiciones en tiempo real donde la gente pueda verlas: LED de colores en las salas de reuniones, una pantalla en la entrada o la app del lugar de trabajo. La transparencia genera confianza y permite que la gente elija espacios donde se sienta cómoda.

Spacewell te permite supervisar y controlar la calidad del aire interior (IAQ) en todas tus oficinas y edificios. Los datos de IAQ se pueden incluir en los planos de ocupación, se pueden configurar alertas cuando los niveles superen los umbrales establecidos y los empleados pueden elegir qué espacios reservar teniendo en cuenta los niveles de IAQ.

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