A medida que crece la preocupación por el cambio climático, la necesidad de eficiencia energética y energías renovables en los edificios ha cobrado cada vez más importancia. Los bancos tienen un papel fundamental que desempeñar en la financiación de diversos proyectos, pero se enfrentan a retos importantes, entre los que se incluyen los cambios en las operaciones, la digitalización, la disponibilidad de datos y la complejidad del rendimiento energético de los edificios, entre otros.
Estos son los principales retos energéticos a los que te enfrentarás si quieres reducir el consumo en tu banco de verdad y convertirte en una entidad sostenible:
1. La dependencia energética relacionada con la digitalización del sector
A medida que los bancos han ido adoptando cada vez más tecnologías digitales, como las aplicaciones de banca móvil, la banca online y la computación en la nube, ahora dependen más de la energía para hacer funcionar estas tecnologías.
Algunos de los principales retos relacionados con la digitalización del sector son:
- Impacto medioambiental
Las tecnologías digitales requieren una gran cantidad de recursos energéticos para alimentar los centros de datos, los servidores y otras infraestructuras, lo que contribuye a las emisiones de gases de efecto invernadero y al cambio climático. Los bancos deben tener en cuenta el impacto medioambiental de sus operaciones y tomar medidas para reducir su consumo energético y su huella de carbono. - Coste de la energía
A medida que los bancos dependen cada vez más de la energía para sus operaciones digitales, el coste de la energía se está convirtiendo en un gasto operativo importante. Los bancos deben gestionar su consumo y sus costes energéticos para seguir siendo competitivos en el sector de los servicios financieros. Para hacerlo mejor, es fundamental implantar un sistema de gestión energética que permita controlar el consumo y aplicar medidas de ahorro. - gestión de la cadena de suministro de energía
Las tecnologías digitales requieren importantes recursos energéticos, y los bancos deben garantizar que su cadena de suministro de energía sea fiable y sostenible . En otras palabras, los bancos deben colaborar con sus proveedores de energía para asegurar que su consumo energético se ajuste a sus objetivos de sostenibilidad y para reducir su impacto ambiental. - Seguridad energética
Las tecnologías digitales son vulnerables a las amenazas cibernéticas, que pueden alterar las cadenas de suministro energético y provocar pérdidas operativas y financieras. Los bancos deben asegurarse de que su cadena de suministro energético sea segura y esté protegida frente a las amenazas cibernéticas para mantener la fiabilidad de sus operaciones.
2. Planificación mensual de la compra de energía ante la volatilidad de los precios
La volatilidad de los precios de la energía, que tienden a subir, es imposible de controlar o predecir con precisión sin contar con las herramientas adecuadas.
Los responsables de la gestión energética deben hacer su evaluación y planificación mensual de las compras de energía que necesitarán para el mes siguiente, y esto debe ser aprobado por los directivos para que se pueda cerrar el precio definitivo con la comercializadora de energía.
Aquí tienes dos ideas clave que deben adoptar los responsables de la energía en el sector bancario y financiero:
- Consigue la aprobación de la dirección de forma rápida y oportuna. Para ello, es necesario presentar datos numéricos concretos de una forma sencilla y visual.
- Consigue un precio competitivo de las comercializadoras de energía para lograr el menor coste posible. Aquí la clave está en analizar bien los datos que nos da el mercado y tomar la decisión de compra en el momento adecuado: los precios pueden llegar a triplicarse si no actúas rápido.
3. Identificación del potencial de ahorro de cada edificio
A menudo resulta complicado identificar el potencial de ahorro energético de cada uno de los edificios que posee un banco. Las entidades bancarias cuentan con múltiples sedes y, tanto si son de su propiedad como si están alquiladas, hay mucho que gestionar y cada edificio puede tener sus propias particularidades.
Estas particularidades, según el tipo de edificio, la zona geográfica y la actividad, influirán en el consumo energético, y para el gestor energético, el reto consiste en saber cómo identificarlas para descubrir el potencial de ahorro de cada edificio.
En este sentido, uno de los principales retos a los que se enfrentan los bancos a la hora de identificar el potencial de ahorro de cada edificio es la disponibilidad de datos. Los bancos necesitan tener acceso a datos precisos y fiables sobre el consumo energético y el rendimiento de los edificios para evaluar el potencial de ahorro de cada uno de ellos. Sin embargo, estos datos suelen ser limitados, estar fragmentados o ser inaccesibles, lo que dificulta que los bancos puedan realizar evaluaciones precisas.
En segundo lugar, hay que tener en cuenta la complejidad del rendimiento energético de los edificios. El rendimiento energético de un edificio depende de varios factores, como el diseño del edificio, la eficiencia de los equipos, los hábitos de uso y las condiciones meteorológicas. Los bancos deben tener en cuenta estos factores y hacer evaluaciones detalladas para determinar con precisión el potencial de ahorro de cada edificio.
Los bancos se enfrentan a retos a la hora de involucrar a las partes interesadas. Es posible que los propietarios y gestores de edificios no sean conscientes del ahorro potencial que pueden suponer los proyectos de eficiencia energética y energías renovables, o que se muestren reticentes a invertir en ellos por cuestiones de coste. Por eso, los bancos deben colaborar con los clientes para informarles de las ventajas de estos proyectos y ayudarles a superar cualquier obstáculo a la inversión.
4. Implantación del mantenimiento preventivo en todas las instalaciones
En la gestión de instalaciones, un mantenimiento adecuado es fundamental para ahorrar costes. Los bancos que cuentan con un buen plan de mantenimiento para sus edificios e instalaciones consiguen ahorrar energía y mejorar la eficiencia energética.
El reto para el sector bancario es poner en marcha metodologías que faciliten la gestión energética, como el mantenimiento predictivo, que se basa en la medición y el seguimiento del estado de las instalaciones. Si lo consiguen, lograrán un gran ahorro en los costes energéticos.
Además, un mantenimiento adecuado de las instalaciones y las oficinas garantizará la comodidad de los empleados y los clientes.
Por último, la digitalización de los procesos que requiere el mantenimiento forma parte del reto.
5. Normativa sobre consumo energético y sostenibilidad
Legal requirements and regulation of energy consumption to promote carbon reduction: both national and international laws (European rules and directives such as the EPBD) demand a reduction in CO2 and appropriate management of our energy resources. These rules are mandatory for all sectors, so like any other sector, the banking sector must comply with them.
6. Análisis de una gran cantidad de datos sobre energía
La necesidad de analizar un volumen enorme de datos energéticos (Big Energy Data) procedentes de miles de ubicaciones. Aunque el sector bancario tiene experiencia trabajando con Big Data en el ámbito financiero, gestionar el Big Data procedente de datos energéticos no forma parte de tu día a día. Si los bancos logran aplicar tecnologías de análisis avanzadas a grandes volúmenes de datos, reducirán sus costes operativos al tiempo que garantizan la seguridad y la fiabilidad de los datos.
7. Las clasificaciones de sostenibilidad como referencia para los inversores
La aparición de clasificaciones e índices de sostenibilidad como referencia clave para los inversores. Un ejemplo sería el Índice de Sostenibilidad Dow Jones (DJSI): un índice que clasifica a empresas de todo el mundo entre sí, según criterios sociales, medioambientales y económicos.
Este índice selecciona las 320 empresas con mayor responsabilidad social de entre las 2.500 empresas más grandes del mundo.
Ya te habrás dado cuenta de que los bancos desempeñan un papel fundamental en la financiación de proyectos de eficiencia energética y energías renovables en edificios, pero se enfrentan a retos importantes, como hemos visto en este artículo. No obstante, si invierten en la recopilación y el análisis de datos, adoptan las nuevas tendencias, se involucran con los clientes y colaboran con las partes interesadas del sector, los bancos pueden superar estos retos y seguir siendo relevantes para los nuevos clientes. De este modo, pueden ofrecer financiación para proyectos de eficiencia energética y energías renovables, reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y ayudar a mitigar los efectos del cambio climático.







