A la hora de plantear la construcción y uso de un edificio o su rehabilitación es esencial adoptar un enfoque holístico que abarque todo su ciclo de vida, desde el diseño hasta la explotación.
La puesta en servicio o commissioning proporciona un marco estructurado para identificar posibles fuentes de error, establecer criterios y garantizar el funcionamiento de un edificio en base a su planificación. Su principal objetivo es garantizar que se cumplen los objetivos definidos con el diseño y puesta en marcha de un edificio. Y no solo eso, sino que se cumplen a lo largo de su vida útil.
En última instancia, la puesta en servicio desempeña un papel esencial en el enfoque de calidad de un proyecto y en la gestión óptima del rendimiento energético. En este artículo exploraremos los orígenes y beneficios de la puesta en servicio sobre el rendimiento global de un edificio, con especial atención a su eficiencia energética.




