La Comisión Europea adoptó el 25 de Octubre de 2012 la Directiva de la UE en Eficiencia Energética 2012/27/EU. Esta norma establece un conjunto de medidas vinculantes para ayudar a la Unión Europea a alcanzar su principal objetivo: conseguir un 20% de eficiencia energética para 2020.
Además, esto asegurará el camino para próximas mejoras en eficiencia después de ese año. Bajo esta política, todos los miembros pertenecientes a la UE se les pide usar el recurso energético de un modo más eficiente, desde la transformación de éste y su consiguiente distribución hasta su consumo final.




